Chevrolet Corvette C6: la leyenda americana busca rival en Europa

Era lo que en aquella época se llevaba en Estados Unidos, donde el petróleo sobraba: coches bonitos y muy potentes, grandes, pero con una eficacia sobre el asfalto realmente limitada. Como ejemplo el dato de que el cambio automático montado en las versiones de más de 400 caballos incorporaba dos marchas.
Llegó la época de los famosos StingRay, lo que se llamó posteriormente C2 como la segunda gran generación del modelo, para cuyo diseño se habÃan basado en un tiburón con sus dientes en forma de parrilla y sus faros escamoteables.
La tercera generación se lanzó en 1968 y fue el Corvette más vendido hasta la fecha al superar el medio millón de unidades. Su estética de grandes curvas basadas en las formas de la botella de Coca Cola le hicieron el más espectacular de todos los Corvette producidos.
Tras un paso intermedio con el modelo C4 que se lanzó en 1984 y que tenÃa unas lÃneas algo más clásicas, nuevamente en el 97 se lanzó un nuevo Corvette, el C5, al que le corresponderÃa el honor de conmemorar el 50 aniversario del deportivo americano por excelencia.
En el año 2004 se lanzó el C6 con una estética nuevamente innovadora, con una parte trasera sin ningún tipo de paragolpes y con un frontal extremadamente bajo. A lo largo de todos estos años, el Corvette ha ido manteniendo esa deportividad y esa estética diferenciadora, pero al mismo tiempo ha ido mejorando muchos enteros en lo que a comportamiento en carretera se refiere.
Si los Corvette de los años sesenta o setenta eran difÃciles de conducir, muy delicados en su comportamiento, y era necesario hilar muy fino al volante (no olvidemos los más de 400 caballos, la tracción trasera y la ausencia de ayudas a la conducción), con el paso de los años las nuevas generaciones del deportivo americano por excelencia se han ido civilizando y haciéndose más sencillas en su conducción.

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